¡No al aumento en el transporte público en Monterrey!

631410_choque-camiones-monterreyPor Melissa. En mi vida de preparatoria, hace unos 15 años, solía ir al gimnasio Mario J. Montemayor en el camión Sada Vidrio que viene del centro y va a dar a su base cerca de Miguel Alemán; eran unos camiones con “trompa” y nos cobrara $3 pesos con 20 centavos. Eventualmente al graduarme de la universidad, y de haber tomado muchos camiones, ahora “tengo” un automóvil, y lo pongo entre paréntesis porque como me tuve que atar a un crédito automotriz, no siento como si fuera mío del todo, aún así no dejo de usar el usar transporte público en algunas ocasiones. Pago mi pasaje con dolor en el bolsillo al compararlo con aquellos $3 pesitos que pagaba para poder llegar a mis clases de taekwondo; me lleva a pensar en la comodidad de haber nacido en una familia de “clase media”, donde tuve las facilidades para poder tener estudios que me permitieran tener un trabajo con un sueldo de profesionista. Enciendo el televisor para espantarme con los nuevos precios y con la promesa de que se hará un aumento gradual… me subo a mi auto para llegar al trabajo y saludar al guardia, me aterra pensar que él toma 2 camiones diarios para llegar y otros 2 para irse, no puedo ni imaginar cómo es su vida al pagar tanto por transportarse más los gastos que él tenga con su familia, volteo a ver a las señoras del limpieza y pienso en la misma situación. De regreso a mi casa miro a la cantidad de personas en la parada del camión, las mismas que veo en la tv diciendo que salen desde la madrugada para poder alcanzar a subirse a uno que los lleve a su trabajo, y ni se diga si tienen 2 empleos o más. Todos ellos, mas los que trabajan en la fábricas, en las grandes tiendas comerciales, en la construcción, etc., son la gran mayoría y son a los que menos les pagan, los que usan su fuerza de trabajo para conseguir ese dinero que tienen que utilizar al fin de cuentas en ese maldito transporte público que se va cayendo a pedazos, manejado por choferes que igual están en pésimas condiciones laborales que por ende deshumanizan a la gente que transportan, esas personas que toman el camión a diario para poder ir a ese trabajo donde producen a montones a base de su esfuerzo para que al final la ganancia queda en unos pocos cuantos: los patrones, los dueños, “sus jefes”.

Me atrevo a exponer mi condición como parte de la “clase media”, por que si a mí me pesa ese aumento ¿cómo les irá a los demás?. Por más que yo quisiera ayudar a mis mencionados compañeros de trabajo, sé que un solo individuo no puede encargarse de salvar al mundo entero, no puedo ni salvar al guardia ni a las de limpieza por que ni aunque les diera todo mi sueldo no nos alcanzaría para que sus familias y yo viviéramos cómodamente, porque esto no se trata precisamente de que si el dinero que nos imponen ganar en nuestros centros de trabajo nos alcanza o no (aunque tiene mucho que ver), sino de que los encargados de ver por el bienestar común no están trabajando a nuestro favor, y ¿por qué deberían trabajar a nuestro favor? Por que nosotros mismos “votamos”, los elegimos para que ellos se encargaran de que nuestras aportaciones al Estado fueran bien distribuidas y además vieran por darnos una calidad de vida justa.

“La raza paga, la raza manda” dijo el último que pusimos en el Poder. Hemos visto todas la cantidad de torpezas que ha realizado el que debería ver por nuestro bien, podríamos considerar que nuestro “bronco” no ha leído las responsabilidades del puesto de su trabajador Jorge Alfredo Longoria Treviño, director general de la Agencia para la Racionalización y Modernización del Sistema de Transporte Público de Nuevo León, pero aquí se los dejo para que usted, amable lector, esté enterado de lo que debería hacer mencionado señor: Proporcionar un servicio de transporte público eficiente, cómodo, seguro y confiable, que fomente el transporte público y disminuya el uso del automóvil particular, para con ello lograr un desarrollo urbano sustentable.* Estamos de acuerdo en que no se está logrando el objetivo, y no se ustedes pero tanto a mí como a mis compañeros, sino hacemos nuestras responsabilidades, nos corren.

Otra a la que le deberían estar haciéndole el “finiquito” es a Elizabeth Garza Martínez, la directora ejecutiva del Consejo Estatal de Transporte y Vialidad, a la cuál claramente se le expone en el Artículo 6 de la Ley de Transporte para la Movilidad Sustentable del Estado de Nuevo León: III.- Autorizar las tarifas aplicables al transporte público de pasajeros ordinario y diferenciado, con excepción del servicio de Transmetro*.

Así como estos dos “funcionarios” hay otros tantos pertenecientes a la minoría que les tocó la suerte de nacer y quedarse en cuna de oro; sin demeritar sus esfuerzos en sus estudios, pero qué fácil es irse a estudiar al extranjero con todas las comodidades y lujos cuando se proviene de un hogar donde siempre ha mantenido su estatus socio-económico a base de dar mucho trabajo a los de “abajo” pagando el mínimo. Y para amarrar el sentimiento, les dejo una breve explicación de las condiciones en las que “trabajan” la burguesía (que nos lleva a seguir sin entender por qué no pueden hacer bien su trabajo): Lo habitual es que el funcionario público tenga condiciones más beneficiosas (horario reducido, vacaciones más extensas, mayor seguridad laboral) para evitar que los mejores hombres trabajen en el negocio privado y lograr que permanezcan al servicio de la sociedad en general a través de las dependencias estatales.* Sí, los “mejores hombres” dice ahí, que nudo de coraje me provoca el comparar la realidad contra lo que debería ser.

Entonces, compañeros, lo que nos falta es recuperar nuestra consciencia, entender que nosotros podemos frenar el aumento a cualquier tarifa, siempre y cuando estemos dispuestos a dejar aunque sea un poco de lado éste estilo de vida miserable al que el capitalismo nos ha acostumbrado, dejar de ver con normalidad que cada año sea la misma historia donde el que se jode es al que le tocó nacer en la gran mayoría, ahí donde casi no llegan las oportunidades, ahí donde el esfuerzo tiene que ser mayor: en la pobreza. Y como se comentó más arriba, ésto no se logra con el esfuerzo de uno solo, tenemos que sumarnos todos a la misma causa, organizándonos, teniendo conocimiento de la realidad en la que estamos al acercarnos a los eventos que manejamos los diferentes colectivos, entre ellos nosotros, Comunistas Unidos. ¡Juntos por la revolución del proletariado!

*http://www.nl.gob.mx/transporte

*http://www.hcnl.gob.mx/trabajo_legislativo/leyes/leyes/ley_de_transporte_para_la_movilidad_sustentable_del_estado_de_nuevo_leon/

*https://definicion.de/funcionario/

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Acerca de kommy

El presente blog de “El Manual” es una extensión en línea de fanzine El Manual, que se hace, produce y publica en la escena de HardCore Punk de Monterrey, Nuevo León, México.
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