Ser honestos o ser justos

profesores-cnte-marcha-segob“Yo sé que algunos de mis compañeros roban, pero no creo que eso este mal. Les pagan muy poco y creo que de alguna forma lo que hacen compensa lo que no les dan” Esto me lo dijo un amigo, no recuerdo exactamente las palabras que utilizó pero es cierto lo que señala: nadie gana lo justo. Sabemos que lo que nos pagan de salario es solo una parte de lo que producimos durante el día, y muchas veces eso no nos alcanza para vivir mientras, por otro lado, el patrón se queda con lo demás. Sin embargo, algo me dejó intranquila. Pienso en esos trabajadores que tienen que robar y me pregunto ¿Por qué hay que hacer algo malo para obtener justicia? El problema está en las reglas.

Vivimos en una sociedad en la que hay cientos de reglas, escritas y no escritas. Reglas que nos enseñaron nuestros padres, nuestros maestros, en el trabajo, etc. Si cumplimos las reglas somos buenos, si no, seremos malos. Lo ideal entonces es cumplir las reglas, porque todos queremos ser buenos. Pero, ¿quién escribió estas reglas?

Las leyes son hechas por quien tiene el poder. A lo largo de la historia han sido los poderosos quienes han decidido qué es bueno y qué es malo. En algunas ocasiones el pueblo ha podido ejercer cierto poder, y de esta forma, es que se han hecho leyes que nos benefician como trabajadores. Me refiero a algunos derechos como el pago de horas extras al doble y un día de descanso obligatorio, por ejemplo. Lo que nos debe quedar claro es que quien está en el poder hará las leyes y las leyes que hace lo beneficiarán a él y a la gente como él. Podemos darnos cuenta de quiénes tienen el poder en México por las nuevas leyes y reformas que se han hecho. En México no solo tienen el poder los políticos, sino que también lo tienen los dueños de las grandes empresas como Carlos Slim y Salinas Pliego.

A los trabajadores nos meten entonces en un problema: hay que seguir las reglas si queremos ser buenos, pero esas reglas no son buenas para nosotros porque están hechas para perjudicarnos, y si decidimos no cumplir con las leyes simplemente se nos condena, se nos encierra y se nos etiqueta de malos. Tenemos que romper con las normas que son sanas para poder obtener algo de justicia, y por consiguiente traicionar nuestra moral. Sí, es un problema serio que terminará cuando no existan más leyes injustas. Cuando sea el pueblo, los trabajadores, quien tenga el poder. Y las normas beneficien a todos. Organizándose sí es posible.

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Acerca de kommy

El presente blog de “El Manual” es una extensión en línea de fanzine El Manual, que se hace, produce y publica en la escena de HardCore Punk de Monterrey, Nuevo León, México.
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